De reciente publicación,
“Cine a la carta” son dos libros en uno: es un
libro de recetas de cocina y es un
libro de cine.
La propuesta que en sus páginas nos hacen
Helena García Ulldemolins en la parte culinaria y
Pablo Mérida en la parte cinematográfica es evidente, disfrutar de dos placeres, el gastronómico y el cultural, artístico o lúdico, ya que desde todos estos puntos de vista es posible contemplar el séptimo arte. ¿Quién no ha soñado con probar ese
tiramisú con el que se deleitaban los clientes del restaurante que poseía
Ricardo Darín en
“El hijo de la novia”? ¿O los
tomates verdes fritos que preparaba
Kathy Bates en la película del mismo nombre?
Tomates verdes fritos
Tiramisú de "El hijo de la novia"
El libro que publica la editorial
Raima ayuda a que esto sea posible. Y para ello durante los dos últimos años
Helena García Ulldemolins ha visto muchas películas con el objeto de seleccionar unas recetas sencillas y que pudiesen identificarse fácilmente con la película donde se preparan esos platos. De esta manera surgen veinte recetas que se corresponden con cinco entrantes y otros tantos primeros, segundos y postres. Cada una de ellas, además de los ingredientes e instrucciones necesarios para prepararla, añade información acerca de cualidades nutricionales, el aporte de nutrientes básicos y cómo complementarla para que sea más saludable. Como es lógico en un libro de estas características, las recetas están acompañadas por textos descriptivos sobre las películas en las que se inspiran y cuyo objetivo no es otro que dejar
"un excelente sabor de boca", subraya, por su parte,
Pablo Mérida en el prólogo
.
Además el libro cuenta con un apartado dedicado al público infantil, con recetas como la
“Ratatouille” que hacía
Remy, los espaguetis con albóndigas de la cena romántica de
“La dama y el vagabundo” o un Baño de
Oompa Loompa sacado de la película de
Tim Burton “Charlie y la fábrica de chocolate”.
En definitiva, un libro y un título muy apetecibles, con los que podremos disfrutar de delicias gastronómicas como las descritas o bien un suflé de queso como el que preparaba
Audrey Hepburn en
“Sabrina” o las Codornices con pétalos de rosa de
“Como agua para chocolate”.
Fuente
Alberto Garrido